Mi historia
Todo empezó con una caja de cuentitas
¿Alguna vez quisiste algo que fuera solo tuyo? ¿O un regalo que le dijera a tu amiga que es la mejor del mundo? A mí me pasó, y así nacieron mis pulseras.
Con cariño, Zare
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La caja mágica
Un día abrí una caja llena de cuentitas de colores y no pude parar. Hice una para mí, después otra, y otra más.
- 2
La primera para mi mejor amiga
Le hice una con su nombre. Cuando la vio, sonrió muchísimo. Ahí supe que regalar una pulsera es una forma muy bonita de decir “te quiero mucho”.
- 3
Ahora quiero hacer la tuya
Cada pulsera lleva una palabra importante para ti. ¿Cuál llevarías tú? ¿Y a quién se la regalarías?